⚠️ Aviso Legal
La información presentada en esta página tiene fines exclusivamente informativos y educativos. Los estudios científicos aquí referenciados no constituyen asesoramiento médico, diagnóstico o tratamiento. Consulte siempre con un profesional de la salud cualificado antes de iniciar cualquier suplementación o tratamiento. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta equilibrada y variada ni de un estilo de vida saludable.
Estudios Científicos
Investigación que respalda la eficacia de nuestros productos
Estudio 1: Magnesio
El magnesio participa en más de 300 reacciones del organismo y en funciones clave como energía celular, transmisión nerviosa, tono vascular y metabolismo de glucosa e insulina. La revisión señala que niveles bajos se asocian a migrañas, Alzheimer, ictus, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, destacando su papel en la salud general.
Referencia: Arnaud, M.J. Magnesium in Disease Prevention and Overall Health.Advances in Nutrition (2022). DOI: 10.1093/advances/nmac063.
Estudio 2: VitaminaC
Un estudio de la UCM y el Hospital La Paz observó que 500 mg/día de vitamina C durante tres meses pueden favorecer una respuesta inmunológica más equilibrada en personas mayores, con efectos que se mantienen varios meses.
Referencia: De la Fuente et al., Experimental Gerontology (2021), DOI: 10.1016/j.exger.2021.111564.
Estudio 3: Valeriana
Una revisión con más de mil personas sugiere que la valeriana puede ayudar a que el sueño sea más reparador, con buena tolerancia y sin sensación de resaca al despertar.
Referencia: Bent et al., Am. J. Medicine (2006), DOI: 10.1016/j.amjmed.2005.10.008.
Estudio 4: Creatina
Una revisión de la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva señala que la suplementación con creatina aumenta las concentraciones intramusculares y puede mejorar el rendimiento en ejercicios de alta intensidad, apoyar la recuperación, la prevención de lesiones y la tolerancia a cargas elevadas. El documento también recoge aplicaciones potenciales en ámbitos clínicos y concluye que su uso a corto y largo plazo es seguro en diversas poblaciones.